El amor prohibido entre un rey negro africano y una oficinista blanca londinense que dio a luz una nación
Historia Perseguidos y exiliados por la Corona británica, lograron reinar en Botswana hasta el final de sus vidas Seretse Khama, príncipe de la corona de Bechaunalanda, y Ruth Williams, una oficinista británica. Un amor imposible que nació en Londres. Que un príncipe negro –y futuro rey– de un desolado país africano, y su mujer, blanca y empleada sin rango alguno, desaten al mismo tiempo un terremoto en la híper racista Sudáfrica y en el gobierno de la Corona Británica parece, de antemano, imposible. Como mucho, el borrador de un cuento o de un guión de cine. Sin embargo, sucedió. En este mundo y en siglo XX. Londres, junio, 1947. En un baile de la Sociedad Misionera, evangélica, con swing sonando a todo trapo y parejas compitiendo en contorsiones, se conocen Seretse Khama y Ruth Williams. Los separa un abismo. Y aunque, como reza una canción española, "las cosas del querer no tienen fin ni principio ni qué ni cómo y porqué", ese abismo (a priori) la d...